Viaje de Aventura al Caribe

Capítulo 3

por Dúndar Quirán

Contenido:

  • Viaje de Aventura al Caribe, 3a parte
  • Un Inesperado Suceso
  • Mérida a Pie
  • Atractivos para Mochileros
  • Rumbo a Jamaica


Viaje de Aventura al Caribe, cuenta regresiva

Mi viaje de aventura al Caribe estaba por empezar en Mérida, corazón de Yucatán y eje de una de las principales zonas turísticas de México.

Debido a que toda mi atención estaba enfocada sobre la siguiente etapa, Jamaica, en otra ocasión yo podría regresar a esta región desde la Ciudad de México y visitar los famosos monumentos arqueológicos mayas.


Un Inesperado Suceso

Cuando fui a comprar mi boleto de avión para viajar a Jamaica, en la agencia de viajes me pidieron la cartilla del Servicio Militar. 

En esa época las autoridades migratorias nos exigían a los mexicanos mayores de 18 años presentar ese documento al salir del país. 

Yo no lo tenía a la mano porque ignoraba este requisito, exigencia que se suprimió 30 años después.

Mi cartilla militar estaba guardada en mi habitación en la casa paterna, en la Ciudad de México, a más de 1,300 km por tierra desde Mérida.

Hablé telefónicamente con alguno de mis hermanos a quien pedí enviarme el documento por la vía más rápida.


Mérida a Pie

Y mientras llegaba mi cartilla militar me dediqué a conocer Mérida a pie antes de empezar mi viaje de aventura al Caribe.

Durante la espera, usé generosamente mi tiempo para conocer el centro de la capital yucateca.

Al hacerlo, traté de gastar el mínimo de dinero para no desmonetizar mi bolsillo.

Por lo tanto me abstuve de visitar museos y monumentos arqueológicos en los que cobraban la entrada.

Y no pocas veces me obligué a tomar agua reprimiendo el fuerte deseo de disfrutar una cerveza bien helada.

Las bien trazadas calles de Mérida, rectas y paralelas, que van de norte a sur y de este a oeste, se basan en el trazo urbano hecho por los conquistadores españoles en 1542 aplicando la clásica trama en tablero.

Caminando conocí el célebre Paseo Montejo y su bulliciosa área pedestre, donde chaparritos yucatecos y güeros extranjeros hormigueaban.

Esta avenida, nombrada así para honrar a Francisco Montejo y León, fundador de Mérida, es la principal vialidad de la ciudad.

A lo largo de ella se pueden apreciar antiguas residencias que anteriormente pertenecieron a familias adineradas.

En las glorietas de este bulevar hay monumentos erigidos a personajes clave de la historia yucateca, entre ellos los Montejo, padre e hijo.

Enormes árboles de laurel de la India adornan y sombrean las banquetas de esta vialidad, cuya longitud sobrepasa los 5 kilómetros. 


Aquí Comen los Mochileros

También deambulé, varias veces, en el Mercado de Santiago en donde me chupé los dedos comiendo papadzul, sopa de lima y panuchos.

Estas placenteras ocasiones me hicieron restar importancia momentáneamente a la esperada cartilla militar, requisito indispensable para iniciar mi viaje de aventura al Caribe.


Remanso de Paz y Frescura

Pero el lugar que mayormente visité fue la icónica catedral de Mérida, ubicada muy cerca de donde me hospedaba. 

Todos los días acudía a esta hermosa iglesia, pero no para rezar sino para protegerme del tremendo calor. 

La altura de su techo y cúpula, así como sus gruesos muros, mantenían fresco el interior. 

Nunca había yo disfrutado tanto sentarme en las bancas de un templo católico las cuales en esos momentos me permitían recobrar mi energía después de recorrer y recorrer el Centro Histórico de la ciudad.

Esta catedral, sede del obispado de Yucatán, es también conocida como de San Ildefonso.

Fue la primera de su clase en ser terminada en la América continental. 

Para su construcción, los trabajadores mayas utilizaron piedras de un templo prehispánico ubicado en Ichcaanzihó.


Rumbo a Jamaica

Final y felizmente recibí mi Cartilla Militar. 

Tan pronto pude, compré el boleto para viajar a Jamaica y abordé el avión de la hoy desaparecida Mexicana de Aviación.

Después de leer Viaje de Aventura al Caribe, a dónde quieres ir?


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