Aventura en el Caribe

Contenido:

  • Mi Aventura en el Caribe, Capítulo 5
  • Mrs Bodden, la Hospedera
  • Mi Habitación


Capítulo 5
Aventura en el Caribe

por Dúndar Quirán

Continuando con mi viaje de aventura en el Caribe:

El taxista de gorra blanca irlandesa me ayudó con el equipaje y, después de subir unos escalones y atravesar una terraza, llegamos al comedor de la casa de huéspedes.


Mrs Bodden

Ahí el hombre me presentó a la señora Bodden. 

Esta le dió su propina y se despidieron.

El aspecto de esta dama me sorprendió pues yo esperaba encontrarme con una persona de color.

Su piel era muy blanca la cual contrastaba notoriamente con sus ojos y cabello negros.

Según mis cálculos esta mujer, por cierto muy vivaz y activa, tendría unos 60 años.

La señora Bodden mostró mucho interés por mí mientras ella me hacía preguntas.

Dijo que sabía de México por las películas de Pedro Infante y de Cantinflas, y que ésta era la primera vez que veía a un mexicano cara a cara.

Emocionada me presentó a Hilda, su hermana, cuyo aspecto y edad eran semejantes.

Esta, al contrario de la señora Bodden, era indolente, algo fodonga y siempre parecía estar mordisqueando algo dentro de su boca.

Posteriormente supe que ambas hermanas eran originarias de Islas Caymán.


Mi Habitación

Después de haber aceptado su precio y condiciones, y de mostrarme mi habitación, la cual era un cuarto contiguo al comedor, Mrs Bodden me ofreció la que sería mi primera cena jamaiquina.

En esa época del año la temporada alta del turismo había terminado en Jamaica, situación que me favoreció al inicio de mi aventura en el Caribe.

Durante varias semanas tuve el privilegio de ser el único huésped de Mrs Bodden, disfrutando de una habitación con baño, cama matrimonial y ventilador por un precio bastante accesible.

La casa de huéspedes de la señora Bodden se ubicaba dentro de un extenso terreno.

Las mejores habitaciones estaban intercomunicadas con el comedor y la cocina formando un conjunto bajo el mismo techo.

Las que seguían en calidad y precio estaban separadas de este conjunto por pequeños jardines. 

Grandes árboles de mango, buganvilias y otras plantas agregaban alegría al lugar.

Entre los personajes que habitualmente acudían a esta casa, no como huéspedes sino como mozos, todos de raza negra, fueron los siguientes:

Washington: un chico ultra super recontra negrísimo que ostentaba una blanca y envidiable dentadura cada vez que sonreía.

Union: un joven no tan oscuro pero que parecía tener gusto por la danza pues muy frecuentemente le veía pararse en un solo pie y girar.

A veces éste me detenía para mostrarme algún nuevo giro o bailoteo que estaba practicando.

Ambos muchachos llegaban a la casa de manera irregular, supongo que cada vez que se les requería, o sólo cuando necesitaban dinero.

Otro personaje, muy singular por cierto, era Ravi del cual comentaré en el siguiente capítulo de mi viaje de aventura en el Caribe.

Después de leer este capítulo de Viaje de Aventura en el Caribe, a dónde quieres ir?


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